En la generalidad de los inicios de los periodos escolares, el agobio se hace presente en los hogares que no les alcanza lo suficiente para hacer las previsiones correspondientes para este proceso, ya sea por el mínimo de ingresos o por falta de organizarse.

"El tono que le demos a este proceso impacta de manera importante la actitud de nuestros hijos frente al reto escolar."

El tono que le demos a este proceso impacta de manera importante la actitud de nuestros hijos frente al reto escolar dentro de los espacios académicos a los cuales asisten.

Para comenzar de manera exitosa este nuevo periodo escolar, comienza por una visita al pediatra. Hará su revisión periódica respecto a su salud: vacunas, protección del sistema inmunológico, audición, y adicionar la visita al oftalmólogo. Cuidar de las condiciones físicas y de salud garantiza que tu hijo esté en las condiciones óptimas para tener de nuevo la carga académica a la cual está expuesto.

Si has cambiado de institución educativa, ojalá le hayas llevado con anterioridad a conocer el espacio. De lo contrario procura conocer los profesores, tener todo lo requerido al día. Haz el esfuerzo de comenzar tú también a integrarte dentro del nuevo grupo de padres, para que de esta manera tu hijo se sienta cómodo invitando a compañeros a tu casa o viceversa.

En casa, requiere un espacio en el cual pueda tener organizados sus materiales escolares y poder estudiar allí. La luz, lo más natural posible y cerca de una ventana. Cuida de que sea lo más tranquilo posible y sin distracciones para que estimule la concentración de tu hijo.

Una herramienta que no debe quedarse atrás es el horario. Integra el nuevo horario escolar dentro de la estructura del hogar. Elabora con él o ella este horario, para que sea parte integral del mismo y genere responsabilidad en tu hijo también.

Recuerda no dejar atrás todos los hábitos saludables que ayudan a mantener la regularización del sueño y de la buena salud mental. Todos los seres humanos nos beneficiamos de las horas adecuadas de sueño, una alimentación adecuada, ejercicio físico, y tiempo limitado en los dispositivos electrónicos.

¿Tú qué has comenzado a poner en práctica con tus hijos?