Me llamó la atención un post de una madre —que no logro recordar su nombre— el cuál vi rápidamente, quejándose de que ahora hasta la historia de los Elfos son dañinas.
A partir del libro de cuentos "The Elf on the Shelf" se ha generado una tradición interesante para los niños. Dentro de la historia, la función del Elf —quien es ayudante de Santa— está a cargo de "evaluar" si los niños de esa casa se portaron bien o mal. Si bien es cierto que premiar y "castigar" no está contemplado dentro del manejo respetuoso de la disciplina, hay maneras igualmente divertidas de manejar esta tradición.
Es importante entender que todos siempre merecemos el amor y respeto. Una Navidad hice el regalo del carbón, y es algo que mis hijos eternamente me lo sacarán en cara. Es más, hasta vergüenza me da decirlo.
¡Así que sí! Podemos continuar compartiendo con el Elfo, asistente de Santa, e incorporarlo a la casa para generar actividades de manera divertida. Aquí algunas ideas:
- Comenzar a construir las propias tradiciones de nuestra propia familia. No lo que sucedía en casa de nuestros padres.
- Enseñarles a nuestros hijos el valor de cooperar y ser solidarios: Elfo puede dejarles la tarea de sacar los juguetes que no utilizan para regalarlos.
- Ir a llevar esos juguetes para donarlos a niños que no tienen cómo recibir juguetes.
- Preparar galletas, postres o una comida especial junto a tus hijos para el día de Nochebuena.
- Preparar las tarjetas para los regalos de Navidad.
- Compartir con los primos una pijamada-película de Navidad.
- Compartir en el edificio con otros niños canciones de Navidad.
- Si eres católico, todas las iglesias tienen montajes de los Belenes fabulosos. Salir con amiguitos o primos a hacer este recorrido.
Cambia el enfoque solamente. El Elfo puede ser simplemente un motivo para fomentar y desarrollar nuevas e interesantes estrategias en el comportamiento adecuado de tus hijos, desde lo que SÍ quieres que suceda, de lo que SÍ quieres que aprendan.
¿Te queda alguna duda?