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  • Ana Pellerano

LAS BASES PARA MANEJAR LOS RETOS DE LA CODEPENDENCIA


RESPETO Y LÍMITES. Son palabras, que en ellas mismas, conllevan una gran capacidad de administrarnos emocionalmente. Cuando están ausentes, nos hablan de un patrón que ha sido denominado, codependencia. Término que se refiere a patrones emocionales disfuncionales, que nos hacen establecer relaciones, que nos afectan grandemente a nivel emocional, porque envuelven el “dar” demasiado.


¿Ha viajado usted en avión? ¿Ha oído como al dar las instrucciones al despegar, le piden que usted se ponga la mascarilla de oxígeno primero?


Recientemente había desempolvado el libro, “Mujeres que Aman Demasiado” de Robin Norwood, por aquellas cosas del destino, que si no sanamos las heridas y aligeramos la mochila, la vida insiste sigilosamente, en repetirnos la película de nuevo y de nuevo.


Conocí el término de codependencia, al comenzar a trabajar con los retos que vinieron con la realidad de mi segundo matrimonio. Ross Mery Félix, me lo presentó. Luego de devorar el libro, mantuvimos por un tiempo, un grupo de mujeres que “Aman Demasiado” dentro de las instalaciones de Padres de Hoy.


Mal entendí, que asumiendo un segundo divorcio y cortando de raíz una relación disfuncional, ya había acabado con el tema. Me preocupaba en ese momento, el rol de mujer que se estaba estableciendo en mis hijas, sobretodo, porque que ya eran cuatro.


Ciegamente no supe ver, que el virus ya estaba inoculado. Se había quedado dormido un virus, que años después, se me presenta de nuevo cara a cara; para recordarme que aún no estoy vacunada del todo, palabras no dichas, límites muy laxos y dolores trasmitidos generacionalmente con patrones que no nos apoyan a ser feliz y avanzar por la vida. Y este es un patrón, que no está solo conmigo misma y mis hijas, es un virus esparcido por todo mi sistema familiar, que afecta la conducta tanto de los hombres como de las mujeres.


Este sábado, tuve una inmersión y una regresión a etapas que, si bien fueron trabajadas, no han sido sanadas del todo, ya que esa codependencia ha sido trasmitido generacionalmente, desde el amamantamiento. Al final de todo este choque de emociones, hay una vocecita que me dice: “es hora de trabajar, esto hay que sanar”.


Es impresionante, la cantidad de seres humanos que vamos transitando por la vida, cargando grandes mochilas a cuestas. Poniéndonos de último en la lista de los afectos… porque al final, el amor para los demás, comienza por el que te tienes a ti mismo.


¿Y tú, cuáles límites necesitas en tu vida HOY?

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