Buscar
  • Ana Pellerano

“HACERLO DIFERENTE”

Reflexiones del día de la Mujer


“Mientras más destaquemos las diferencias, más profunda hacemos la brecha que nos separa como seres humanos” -Ana María Pellerano Paradas


Confieso abiertamente, que no soy “fan” de los días asignados en el calendario identificados como especiales o de celebraciones internacionales. No los comparto, porque prefiero más el “hacer” que el “decir”. Las acciones de una persona, hablan de su compromiso con una causa. Si duda de esto, revise la historia del padre Quinn en Ocoa, por ejemplo. La experiencia de los Ocoeños, con este sacerdote les brindó grandes lecciones de aprender hacer por ellos mismos y lograron hacer grandes construcciones en su pueblo, participando todos los miembros de la comunidad.


Admito y levanto la mano, que le otorgo concesiones especiales al día de la madre y al del padre. -Habrán notado que hay himno a las madres, más no a los padres- Esta concesión, la hago, porque aprendí desde pequeña que eran días en los cuales les preparabas algo que hacías con tus propias manos en agradecimiento, a tus padres. No había valoración en lo económico. Era simplemente, algo que salía de ti, diciendo, gracias.

Gracias por todo lo recibido.


Para los demás días, entiéndase 14 de febrero, de la mujer, de la no violencia, el de los hermanos, de los amigos, y por ahí podría seguir…me constituyo casi en el grinch de cada uno de ellos y te voy a decir por qué.


La emoción que me producen esas celebraciones, caminatas, marchas frente al Parque Independencia…es la misma que me producen cuando veo las largas filas de personas, a darse golpes por una cajita que contiene productos, que, de poder mirar un poco más allá, podrían conseguirlo por ellos mismos.

Me hacen cuestionarme y me llevan a reflexionar….


Siento que son un abuso de poder, sobre personas que están en un nivel tal de necesidad, que aún no son capaces de ver, todo lo maravilloso que podrían hacer para sí mismos y por su comunidad.

El día de la mujer no se salva de esta visión rebelde, de cómo podríamos apostar a que los esfuerzos y recursos que se consumen en este tipo de actividades, se encaucen hacia la generación y educación sobre otros paradigmas que fomenten el desarrollo emocional y social, con el que podríamos estar criando y educando a favor de una sociedad más sana emocionalmente.


Apostaría a que tuviésemos un día del hombre, o generar el día de los seres humanos y ya está. Cambiar la mirada, nos ayudaría a cerrar muchas brechas, muchas zanjas que, SI están, más no ganamos nada, absolutamente NADA, con repetirlas y perpetuarlas.


El día de la mujer, no debería celebrarse con carteles, post, entregando flores o con un concierto especial.

El día de la mujer, debería ser celebrado apostando a igualdad en las condiciones salariales, cuando somos respetuosos del derecho que debería asistirle cuando hay riesgo de su vida, cuando está una criatura en su vientre, o cuando se ha abusado sexualmente de ella. Y si mencionamos los niveles de feminicidios, haremos un listado de necesidades tan largo, que nos llenan las manos para manejar.


El enfoque para honrar un día, debería de ser, tomar acciones a favor de la causa foco de nuestra atención. Si queremos celebrar a las mujeres, bien! ¡Hagámoslo! Más tomemos acciones para que la calidad de vida de las mujeres de República Dominicana, se eleve por arriba de la generalidad que existe aún hasta el día de hoy. Construyamos con acciones concretas, y eduquemos para formar nuevas generaciones de mujeres, que apuesten a cambiar paradigmas, que no están funcionando.


¡Celebremos este día, para reflexionar que podríamos hacer diferente!




99 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo